Discurso plagiado pronunciado por el Doctor Roberto Rosario Márquez, Honorable Presidente de la Junta Central Electoral en la apertura del Seminario Internacional “FUNCIONAMIENTO, ACTIVIDADES Y MARCO JURÍDICO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS”

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Discurso plagiado pronunciado por el Doctor Roberto Rosario Márquez, Honorable Presidente de la Junta Central Electoral en la apertura del Seminario Internacional “FUNCIONAMIENTO, ACTIVIDADES Y MARCO JURÍDICO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS”

Mensaje  studiorum el Sáb Ene 11, 2014 8:40 am

Discurso plagiado pronunciado por el Doctor Roberto Rosario Márquez, Honorable Presidente de la Junta Central Electoral en la apertura del Seminario Internacional “FUNCIONAMIENTO, ACTIVIDADES Y MARCO JURÍDICO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS”




Señoras y señores:




En esta jornada inaugural del Seminario Internacional “Funcionamiento, Actividades y Marco Jurídico de los Partidos Políticos”, me corresponde expresar algunas ideas, con la debida brevedad; aunque previamente debo destacar la significación que este evento tiene de cara a la adopción de una normativa de Ley de Partidos en la República Dominicana.



En efecto, como se puede apreciar, tres (3) instituciones del Estado han unido recursos técnicos, humanos y financieros, en calidad de co‐ organizadores, para hacer posible el encuentro de distinguidas personalidades nacionales e internacionales especializadas en la materia, así como la asistencia de importantes dirigentes de los partidos políticos, una nutrida representación del Senado y la Cámara de Diputados de la República, además el co‐auspicio y asesoría técnica de organismos de cooperación internacional, como IDEA Internacional, organización intergubernamental a la cual recientemente solicitó ingreso el país, siendo aceptado por unanimidad de votos de sus miembros, que en adición al aporte de recursos económicos y asesoramiento técnico, ha



facilitado la intervención como expositor principal de su Director Regional para América Latina, Dr. Daniel Zovatto G., cuya conferencia magistral será dictada mañana para dar inicio a las sesiones de trabajo de este evento; así como, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).



Es evidente que la concurrencia de estas instituciones y entidades internacionales expresa la clara voluntad de estos órganos constitucionales y estas entidades internacionales, de hacer realidad el proyecto de una normativa para la actividad de los partidos políticos en la República Dominicana, y deja establecida la seriedad de este esfuerzo, y el firme compromiso de nuestros legisladores para el logro de estos propósitos. Y no es para menos, ya que como lo definiera el fundador de La Trinitaria y padre de la patria, Juan Pablo Duarte, “la política no es una especulación; es la Ciencia más pura y la más digna, después de la Filosofía, de ocupar las inteligencias nobles”.



Breve Bosquejo Histórico


En interés de contextualizar el tema objeto de esta convocatoria, y el momento que vive la República Dominicana, les presentaré algunas ideas al respecto, evitando adentrarme al fondo del mismo, preservando para las jornadas de trabajo este nivel de profundización.

Es difícil hablar de democracia en los tiempos modernos sin considerar a los partidos políticos, pues ellos son los principales articuladores y aglutinadores de los intereses sociales.

Para precisar su origen, podemos distinguir dos acepciones. Una concepción amplia de los partidos nos dice que éstos constituyen un grupo de personas unidas por un mismo interés, y si nos remontamos a su origen a los comienzos de la sociedad políticamente organizada en Grecia encontramos grupos integrados para obtener fines políticos, mientras que en la antigua Roma la historia recoge el caso de los hermanos Graco y vemos como una manifestación primigenia la guerra entre Mario y Sila, constituyéndose en rivalidades políticas, ejemplo de cómo comenzaban ya a operar este tipo de “expresiones políticas''.
Es difícil hablar de democracia en los tiempos que corren sin considerar a los partidos políticos, pues ellos son los principales articuladores y aglutinadores de los intereses sociales. Para precisar su origen podemos distinguir dos acepciones. Una concepción amplia de partido nos dice que éste es cualquier grupo de personas unidas por un mismo interés, y en tal sentido el origen de los partidos se remonta a los comienzos de la sociedad políticamente organizada. En Grecia encontramos grupos integrados para obtener fines políticos, mientras en Roma la historia de los hermanos Graco y la guerra civil entre Mario y Sila son ejemplos de este tipo de ''partidos''.


FUENTE NO CITADA: http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/ciudadania/partidos_politicos_y_democracia.htm







Si, en cambio, admitimos la expresión partido político en su concepción restringida, que lo define como una agrupación con ánimo de
permanencia temporal, que media entre los grupos de la sociedad y el Estado y participa en la lucha por el poder político y en la formación de la voluntad política de la población, principalmente a través de los procesos electorales, entonces encontraremos su origen en un pasado más reciente.

Se discute, así, si los partidos surgieron en el último tercio del siglo XVIII o en la primera mitad del XIX en Inglaterra y los Estados Unidos de Norteamérica. En esta acepción, por tanto, el origen de los partidos políticos tiene que ver con el perfeccionamiento de los mecanismos de la democracia representativa, principalmente con la legislación parlamentaria o electoral.
Si, en cambio, admitimos la expresión partido político en su concepción restringida, que lo define como una agrupación con ánimo de permanencia temporal, que media entre los grupos de la sociedad y el Estado y participa en la lucha por el poder político y en la formación de la voluntad política del pueblo, principalmente a través de los procesos electorales, entonces encontraremos su origen en un pasado más reciente.

Se discute, así, silos partidos surgieron en el último tercio del siglo XVIII o en la primera mitad del XIX en Inglaterra y los Estados Unidos de Norteamérica. En esta acepción, por tanto, el origen de los partidos políticos tiene que ver con el perfeccionamiento de los mecanismos de la democracia representativa, principalmente con la legislación parlamentaria o electoral.
FUENTE NO CITADA: http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/ciudadania/partidos_politicos_y_democracia.htm










Una de las opiniones con mayor aceptación en la teoría afirma que los partidos modernos tuvieron su origen remoto en el siglo XVII, evolucionaron durante el XVIII y se organizan, en el pleno sentido del término, a partir del XIX, después de las sucesivas reformas electorales y parlamentarias iniciadas en Gran Bretaña en 1832. Los partidos modernos, aunque son producto de la peculiar relación de los grupos políticos con el parlamento, fueron condicionados por los procesos de formación de los Estados nacionales y por los de modernización, que ocurrieron en el mundo occidental durante los siglos XVIII y XIX.
Una de las opiniones con mayor aceptación en la teoría afirma que los partidos modernos tuvieron su origen remoto en el siglo XVII, evolucionaron durante el XVIII y se organizan, en el pleno sentido del término, a partir del XIX y, concretamente, después de las sucesivas reformas electorales y parlamentarias iniciadas en Gran Bretaña en 1832. Los partidos modernos, aunque son producto de la peculiar relación de los grupos políticos con el parlamento, fueron condicionados por los procesos de formación de los Estados nacionales y por los de modernización, que ocurrieron en el mundo occidental durante los siglos XVIII y XIX.

FUENTE NO CITADA: http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/ciudadania/partidos_politicos_y_democracia.htm














En esa misma relación histórica podemos apreciar además, que los partidos políticos son el resultado de la quiebra de la sociedad
tradicional o feudal y su paso a la sociedad industrial. El mundo burgués, posterior a las revoluciones en Inglaterra y Francia, requería de formas de organización política que sustituyeran a las estamentarias o corporativas por nuevos modos de organización, dependientes de grupos políticos organizados en el parlamento, con reglas claras para la circulación de la clase política.
Estas reglas serían de carácter electoral y tendrían un sentido distinto al llamado mandato directo (y en ocasiones vitalicio) de los representantes respecto de sus representados; tal mandato quedó sustituido por el representativo, con el cual el diputado ya no es considerado representante exclusivo de su distrito, sino de toda la nación, y deja de estar obligado a seguir ciegamente el mandato imperativo de sus electores.

Los partidos políticos son el resultado de la quiebra de la sociedad tradicional o feudal y su paso a la sociedad industrial. El mundo burgués, posterior a las revoluciones en Inglaterra y Francia, requería de formas de organización política que sustituyeran a las estamentarias o corporativas por nuevos modos de organización, dependientes de grupos políticos organizados en el parlamento, con reglas claras para la circulación de la clase política. Estas reglas serían de carácter electoral y tendrían un sentido distinto al llamado mandato directo (y en ocasiones vitalicio) de los representantes respecto de sus representados; tal mandato quedó sustituido por el representativo, con el cual el diputado ya no es considerado representante exclusivo de su distrito, sino de toda la nación, y deja de estar obligado a seguir ciegamente el mandato imperativo de sus electores.
FUENTE NO CITADA: http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/ciudadania/partidos_politicos_y_democracia.htm








La sociedad libre que surgió después de la quiebra de los estamentos y las corporaciones precisaba de organizaciones que fueran funcionales en el nuevo estado de cosas. La división entre la sociedad civil como ámbito de la libertad de la persona –dotada de derechos inherentes‐ y la sociedad política o Estado, exigía canales de comunicación que articularan intereses entre una y otra. Los cauces de intercambio fueron el parlamento, los partidos políticos y la opinión pública.
La sociedad libre que surgió después de la quiebra de los estamentos y las corporaciones precisaba de organizaciones que fueran funcionales en el nuevo estado de cosas. La división entre la sociedad civil como ámbito de la libertad de la persona – dotada de derechos inherentes - y la sociedad política o Estado exigía canales de comunicación que articularan intereses entre una y otra. Los cauces de intercambio fueron el parlamento, los partidos políticos y la opinión pública.
FUENTE NO CITADA: http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/ciudadania/partidos_politicos_y_democracia.htm

Los partidos fueron y son los articuladores de la relación entre la sociedad civil y el Estado, aunque su estatus siempre ha estado en discusión por las críticas que desde la antigüedad lanzan contra ellos sus detractores. Los partidos permiten que se expresen tanto intereses nacionales como particulares pero, al existir en pluralidad, impiden que los intereses particulares dominen por entero los nacionales. Su función es por tanto ambigua, pero indispensable en una sociedad plural en la que los distintos grupos e intereses requieren de participación y representación. En la democracia representativa lo condenable siempre es el partido único, que generaliza artificialmente intereses particulares. Por el contrario, los partidos políticos en plural y en condiciones de una lucha política en igualdad de oportunidades son los mejores catalizadores, propiciadores y garantes de la democracia.

Por su carácter ambiguo, los partidos políticos no siempre han sido bien aceptados por determinados segmentos de la sociedad, y diríamos que su inclusión en el pensamiento político se dio lentamente.


Los partidos fueron y son los articuladores de la relación entre la sociedad civil y el Estado, aunque su estatus siempre ha estado en discusión por las críticas que desde la antigüedad lanzan contra ellos sus detractores. Los partidos permiten que se expresen tanto intereses nacionales como particulares pero, al existir en pluralidad, impiden que los intereses particulares dominen por entero los nacionales. Su función es por tanto ambigua, pero indispensable en una sociedad plural en la que los distintos grupos e intereses requieren de participación y representación. Lo condenable siempre es el partido único, que generaliza artificialmente intereses particulares. Por el contrario, los partidos políticos en plural y en condiciones de una lucha política en igualdad de oportunidades son los mejores catalizadores, propiciadores y garantes de la democracia.

Por su carácter ambiguo, los partidos políticos no siempre han sido bien aceptados por determinados segmentos de la sociedad, y diríamos que su inclusión en el pensamiento político se dio lentamente.
FUENTE NO CITADA: http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/ciudadania/partidos_politicos_y_democracia.htm


studiorum

Mensajes : 15
Fecha de inscripción : 13/06/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.